
La F.C.P.D. (Fraternidad Cristiana de Personas con Discapacidad), Frater para los amigos, es una realidad que surge del corazón mismo de la enfermedad y la limitación física y del deseo de superarlas.
A través de la relación de persona a persona, de igual a igual, los enfermos y discapacitados, vamos asumiendo el protagonismo de nuestra propia vida y vamos invitando a otros a sumarse en esta tarea.
En ella somos los mismos enfermos y discapacitados los que asumimos la responsabilidad junto con todos aquellos que quieran vivir y sentir nuestras mismas aspiraciones. Somos, en fin, un Movimiento de Iglesia, enmarcado en el Apostolado seglar e integrado en la Acción Católica.
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